top of page

Penúltima bala gastada

Jack Grealish fichó por el Manchester City después de toda la vida en el Aston Villa. Un salto lógico y más que merecido para un jugador que por su calidad era injusto que no peleara por grandes títulos a nivel de clubes.



Su salida de club villano ha roto un poco los corazones de esos románticos (y en el fondo egoistas) del fútbol. Nostálgicos que queremos que los cracks permanezcan en sus equipos eternamente, a pesar de no luchar por títulos y de tener ofertas de clubes en los que sí lo harían.



Atrás quedaron esos tiempos en los que jugadores que teniendo calidad de sobra para pelear por títulos, tanto individuales como colectivos, decidieron permanecer en sus equipos para siempre. Casos como los de Totti, Le Tissier, y aqui en España Julen Guerrero o Xabi Prieto.



Francesco Totti (Roma) estuvo muy cerca de firmar por el Real Madrid a principios de los 2000, pero Il Capitano declinó la oferta para seguir por siempre en el club de su vida.

Matt Le Tissier (Southampton) tuvo varias ofertas de equipos grandes de Inglaterra. Prefirió quedarse en los Saints a pesar de pelear más por no descender que por cotas mas altas.

Julen Guerrero (Athletic Club) le dedicó toda su vida al conjunto bilbaino, teniendo ofertas de equipos como Real Madrid, Barcelona, Inter o Lazio.

Xabi Prieto (Real Sociedad) decidió seguir en la Real incluso en segunda, llegando a sonar para varios equipos de primera.

Aún nos quedan algunas últimas esperanzas, pero no cabe duda que es mala época para ser romántico.


Comentarios


MP Deportes

e61YxYnv.jpg
bottom of page